Estudio. Ha sido publicado en
Journal of the American Medical Association.
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Madrid,
21/3/2006.- Los científicos utilizaron datos de un estudio
nacional sobre la salud de las enfermeras que comenzó en 1976 y
registró datos de 121.701 enfermeras de entre 30 y 55 años
que completaron cuestionarios sobre factores de riesgo de su
estilo de vida en relación a enfermedad cardiaca coronaria y
antecedentes médicos.
Estas mujeres recibieron seguimiento cada dos años durante más
de 28 años. Para este estudio, 84.888 mujeres proporcionaron
información sobre su nivel de ejercicio físico por semana en los
años 1980, 1992, 1996, 1998 y 2000.
Se produjeron 288 casos de
muerte súbita entre aquellas participantes que completaron el
cuestionario de 1980. Los investigadores descubrieron que sólo
nueve de estas muertes se produjeron cuando realizaban ejercicio
entre moderado y elevado, y que sólo tres de ellas se dieron
durante la actividad.
Principal conclusión
Según los científicos, aunque los datos son consistentes con
estudios anteriores en hombres que sugieren que el ejercicio
físico podría desencadenar la muerte súbita cardiaca y que el
ejercicio habitual disminuye este riesgo, la envergadura del
riesgo es mucho menor en las mujeres del estudio en
comparación con un grupo similar de hombres.
En resumen, los autores señalan que este tipo de mortalidad
durante el ejercicio físico es muy raro en mujeres y el
ejercicio regular puede minimizar el riesgo. Por ello, los datos
del estudio proporcionan pruebas de que los niveles moderados y
elevados de ejercicio pueden ser prescritos a las mujeres para
mantener su salud, e incluso si lo realizan de manera regular,
podría disminuir los riesgos a largo plazo de la muerte súbita
cardiaca. |