La población cordobesa está
perdiendo hábitos de vida saludables --vinculados a la dieta
mediterránea, el consumo moderado de alcohol, y al ejercicio
físico--, situación que está originando que en estos momentos
la provincia registre porcentajes en tabaquismo, obesidad y
sedentarismo algo más elevados que la media española, según
apuntó ayer la delegada de Salud, María Isabel Baena. Con el
objetivo de recuperar saludables costumbres, la Delegación de
Salud, el Ayuntamiento de Córdoba y la Universidad se han
unido para llevar a cabo desde ayer y hasta el viernes la I
Semana de Vida Sana, un amplio programa de actividades para
concienciar a la población de la importancia de seguir una
dieta equilibrada, de no fumar, y de no conducir cuando se
está bajo los efectos del alcohol, para evitar posibles
accidentes, enfermedades cardiovasculares o cancerígenas.
Sobre la relación entre alcohol y juventud, la delegada de
Salud expuso que el riesgo de accidente de tráfico con el
consumo de tres cervezas aumenta 165 veces si se tiene 16 años
y si la edad está entre 18 y 19 años sería 75 veces mayor.
Baena destacó que el 38% de los
cordobeses padece de hipertensión, frente a un 35% de
españoles, y que idéntico porcentaje de población fuma, lo que
sitúa a Córdoba entre las provincias con más fumadores de
Andalucía. También informó de que la obesidad en niños de seis
a doce años ha aumentado en Córdoba en 20 años de un 5% al
16%.
Por su parte, el concejal
delegado de Salud del Ayuntamiento, Juan Pérez, manifestó que
su área dedica cada año más presupuesto a las actividades
físicas destinadas a cuidar la salud de los mayores. El
secretario de la Universidad en funciones, Enrique Aguilar,
resaltó la labor fundamental que realizan investigadores
cordobeses en el fomento de hábitos sanos.