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Picar entre horas:
¿un mal hábito? |
| Picar entre
horas es uno de los hábitos más comunes en nuestra dieta. Los largos
espacios de tiempo que transcurren entre cada ingesta pueden hacer que
aparezca el hambre y se desarrollen malos hábitos. Pero, ¿es
beneficiosa o perjudicial la costumbre de ingerir alimentos entre
comida y comida? |
Existen multitud de razones por las que las personas pican entre
horas. Puede ser por aburrimiento, una de las causas más comunes,
sobre todo en el trabajo. A veces por ansiedad, que también desemboca
en esta costumbre. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el
problema empieza por seguir una dieta poco correcta, con tiempo
entre comidas demasiado largo o pocos hidratos de carbono, fibra, etc.
Se recomiendan cinco comidas diarias: desayuno, media mañana,
comida, merienda y cena. Respetándolas todas, es difícil tener hambre
entre ellas y no se tiene por qué caer en esta perniciosa tentación.
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El picoteo es una de las costumbres más nocivas
para el organismo, ya que en la mayoría de los casos los alimentos
que se ingieren son muy poco saludables.
Las razones de sus efectos perniciosos en el organismo son el
escaso control que se tiene sobre la cantidad de alimentos
ingeridos, pues en la comida sabemos la cantidad que nos servimos, y
la sensación de insatisfacción: picando el hambre vuelve en seguida y
tenemos la impresión de no haber comido nada.
Además, con esta costumbre, se disfruta muy poco de los alimentos, ya
que se come de forma mecánica. Esto favorece la obesidad y
puede provocar a largo plazo otros problemas mayores como trastornos
cardiovasculares.
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La mayoría de expertos opina que el
hábito conocido como picoteo tiene consecuencias negativas, pero puede
ser beneficioso para el organismo por varias razones.
Comer de forma moderada cada 3 ó 4 horas mantiene activo el
metabolismo, incrementando el gasto calórico total del organismo.
Lo que cuenta es el total de calorías diarias, que pueden repartirse
en las comidas que se deseen.
Además, tomar un tentempié cuando se tiene hambre puede evitar
comer más en la siguiente comida. Pero se debe vigilar este hábito
tanto como el resto de las comidas. |
Entre los alimentos que tienden más a
consumirse se encuentran los conocidos como snacks, patatas fritas
y similares que tienen un alto valor calórico y son ricos en
grasas.
Además, se suelen acompañar de bebidas con muchas calorías como
los refrescos gaseosos o la cerveza. Un refresco y unas patatas fritas
suponen más de 600 calorías, las mismas que puede tener un bistec de
120 gramos. Las aceitunas, uno de los aperitivos más frecuentes en los
bares, también tienen un elevado nivel calórico.
A media mañana, en la mayoría de los casos, se recurre al café y a la
bollería, alimentos que también pueden desequilibrar una dieta.
Las chocolatinas y galletas se encuentran también entre los productos
a los que recurrimos cuando sentimos hambre entre las comidas. Si se
varía entre ellos, alternando estos productos con otros más
saludables, la dieta puede mantenerse equilibrada. Los problemas
vienen si siempre se toman estos alimentos. |
Es importante no acostumbrarnos a picar entre horas si no queremos
caer en una dieta desordenada. Desde niños, debemos optar comidas
regulares y alimentos saludables. Si con el crecimiento el
organismo se acostumbre a comer lo que desea en cualquier momento,
esta costumbre persistirá en la edad adulta.
Los niños necesitan comer más que las personas que han
completado su desarrollo, pero de manera moderada y siempre
ingiriendo alimentos que impidan el desarrollo de la obesidad
infantil, uno de los trastornos que más están aumentando en la
actualidad en nuestro país.
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Algunas actividades hacen que se tienda
más a caer en este hábito, sobre todo la actividad laboral, ya
que es el periodo de tiempo más largo que pasamos fuera de casa.
Existen algunas profesiones conocidas como profesiones de riesgo,
pues este hábito está estrechamente relacionado con el trabajo que se
desempeña. Entre los más afectados están los cocineros, que
deben probar los platos que realizan, los camareros o todas
aquellas personas cuya actividad gira en torno a las relaciones
sociales, pues en este tipo de acto se suele recurrir al picoteo.
En los negocios se suele tender a ofrecer un aperitivo y una
copa, lo que a la larga es muy perjudicial. También las amas de
casa pueden convertirse en un colectivo de riesgo si no controlan
su dieta. |
Entre los alimentos que se recomiendan
para que este hábito se convierta en una costumbre saludable se
encuentran:
– Galletas integrales
– Arroz inflado
– Barritas de cereales
– Yogures desnatados
– Frutas: fresas, platanos, manzanas, etc.
– Frutas deshidratadas: higos, pasas, ciruelas, etc.
– Una gran cantidad de agua
– Frutos secos
– Bebidas light
Estos alimentos tienen la ventaja de que pueden tomarse tanto en
casa como en el trabajo y no requieren un espacio para su
conservación, por lo que es fácil sustituir y descartar los habituales
bollos o patatas fritas si se quiere mantener una dieta equilibrada y
evitar la obesidad.
En el caso de los aperitivos, en vez de optar por las típicas patatas
fritas, se pueden tomar mejillones al vapor, pulpo cocido,
boquerones en vinagre, mojama o anchoas, intentando evitar los
refrescos gaseosos y la cerveza en la medida de lo posible.
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