El
crecimiento de la obesidad pone a Europa en alerta
“La obesidad
mata.” Con este lema, agresivo y realista, el gobierno de Francia acaba de
lanzar una campaña para reducir los alarmantes índices de sobrepeso y
obesidad que se están registrando entre su población; se suma así a otros
países del continente europeo que ya les han declarado la guerra a los
malos hábitos alimentarios.
Los datos de Francia comienzan a preocupar a sus autoridades sanitarias:
las últimas encuestas indican que cada año la obesidad aumenta 6% entre
las personas adultas y 17% entre los chicos.
A ese ritmo, los franceses llegarían en 2020 a los mismos niveles que hoy
tiene Estados Unidos, donde más del 65% de los ciudadanos tiene exceso de
peso. En Francia esa tasa se encuentra en el 42%, según un artículo
publicado por el diario The New York Times.
En Inglaterra, el gobierno de Tony Blair decidió eliminar de las escuelas
el expendio de golosinas, bebidas gaseosas y productos con grasa,
señalados como la causa principal del sobrepeso en los niños británicos.
Si bien la situación también es preocupante en la Argentina, hasta el
momento no hay una campaña en el nivel nacional contra la obesidad: sólo
existe un proyecto de ley para que sea declarada enfermedad crónica. De
ser aprobado (tiene media sanción de Diputados), sería obligatoria su
atención en los hospitales y la cobertura de la medicación y las cirugías
por parte de las obras sociales y las empresas de medicina prepaga. La
iniciativa aguarda la sanción del Senado.
La inquietud de las autoridades sanitarias francesas probablemente se
generó en un dato: cada año mueren en Francia unas 55.000 personas por
enfermedades relacionadas con la obesidad. El mismo estudio mostró que
hubo un cambio en los hábitos de vida de los franceses a la hora de comer:
en la década del 80, un francés pasaba 88 minutos en la mesa, mientras que
hoy sólo dedica a comer un promedio de 38 minutos.
La ministra de Educación inglesa, Ruth Kelly, aprobó que se sacaran de las
escuelas las máquinas expendedoras de chocolates, las salchichas demasiado
grasosas, el maní salado, las bebidas azucaradas, las gaseosas y las
golosinas a partir de septiembre de 2006. En su reemplazo, se venderán
jugos, yogur y leche.
La medida extrema se basó en un informe presentado en mayo del año pasado
por la International Obesity Task Force (IOTF), realizado por encargo de
la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde se precisó que uno de
cada diez niños en Londres está excedido de peso, es decir, unos 155
millones. El informe concluyó que el 46% de los hombres y el 32% de las
mujeres sufren sobrepeso, mientras que son obesos un 17 y 21%,
respectivamente.
En España también preocupa este problema, dado que un 38,5% de las
personas tiene sobrepeso y un 14,5% es obesa. También padece este problema
un 26,3% de la población infantil.
Según una decisión dada a conocer ayer, también en Nueva York las
autoridades sanitarias decidieron tomar medidas: dejarán de lado la leche
entera en el menú de todas las escuelas del distrito, tal como ya lo
habían hecho en 2000 las escuelas de Los Angeles, Chicago y Nueva Jersey.
Y un poco más al sur, México inició en octubre pasado una campaña nacional
contra la obesidad, que allí afecta al 16% de la población (el 50% tiene
sobrepeso).
La iniciativa comprendió dos spots de concientización para que los
mejicanos se midan la cintura, "que no debe exceder los 80 centímetros en
el caso de las mujeres, y los 90 en los hombres". Adicionalmente se
habilitó un sitio de Internet para consultas médicos sobre colesterol,
sobrepeso y obesidad e hipertensión.
Preocupación en el país
En la Argentina, la situación también es preocupante, aunque no parece
haber acuerdo sobre las reales dimensiones del problema.
La Organización Mundial de la Salud calcula que el 25% de la población de
la región tiene sobrepeso y un 15% es obesa.
Un estudio realizado en el hospital Durand, que incluyó a más de 2200
chicos de escuelas primarias de la ciudad de Buenos Aires, de entre seis y
14 años, encontró que el 28,2% tenía sobrepeso o padecía obesidad.
Pero el doctor César Casávola, jefe del Servicio de Nutrición del Hospital
Alemán, presenta un cuadro aún más alarmante: "Las cifras que maneja la
Sociedad Argentina de Nutrición muestran que el 30% de la población tiene
sobrepeso y otro 30%, obesidad", afirmó.
Según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
(OCDE), los gastos relacionados directa o indirectamente con la obesidad
son cuantiosos. Canadá destina el 8% de la inversión pública, Holanda, el
5,5%, Estados Unidos el 3,9% y Finlandia el 3,8%. Los países con una dieta
rica en grasas lideran el ranking de mortalidad masculina por crisis
cardíaca.
"Estamos esperando una campaña nacional contra la obesidad. Así como
hicieron el Plan Nacional de Lucha contra el Tabaquismo, deberían
declararla enfermedad crónica. Esto significaría que el Gobierno reconoce
el problema". |