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UN CÓCTEL PELIGROSO
TV y
pizza : diabetes y cardiopatías
Si usted es un fanático de la comida rápida y
adora ver la televisión en su tiempo de ocio, sepa que su salud puede
verse dañada por estos hábitos. La combinación de una dieta pobre en
frutas, verduras y cereales y un excesivo sedentarismo aumenta
considerablemente la posibilidad de padecer enfermedades cardiacas y
diabetes, según una investigación estadounidense. Este nuevo estudio
recuerda una vez más la importancia de mantener una dieta equilibrada para
conservar un buen estado de salud.
Las
conclusiones del estudio muestran que cenar diariamente una pizza mientras
se ve la televisión tal vez no sea una idea demasiado buena. El consumo
frecuente de comida rápida y el hábito de permanecer sentado durante horas
frente a la caja catódica aumenta de un modo importante las posibilidades
de presentar un exceso de peso y unos niveles anormales de glucosa en la
sangre.
Tanto la obesidad como la hiperglucemia son dos factores que inciden en el
riesgo de sufrir cardiopatías o diabetes tipo 2, por lo que, según los
investigadores, existe una estrecha relación entre estas enfermedades
crónicas y un estilo de vida marcado por la falta de ejercicio y el exceso
de grasas.
Para llevar a cabo el estudio, se analizó el caso de 2.027 hombres blancos
y 1.726 negros de entre 18 y 30 años a lo largo de 15 años. Los
investigadores señalan que los blancos que veían la televisión más de tres
horas y consumían comida rápida dos o más veces por semana, presentaban
tres veces más posibilidades de poseer problemas en el metabolismo de la
glucosa que aquellos que veían tan solo una hora de televisión o tomaban
comida rápida menos de una vez a la semana.
Los resultados del trabajo, presentados en una Conferencia de la
Asociación Americana de Cardiología, mostraron que consumir frecuentemente
comida rápida está directamente asociado con un riesgo de desarrollar
obesidad y niveles anormales de glucosa en sangre en los hombres blancos,
pero no en los negros.
Los investigadores han manifestado que las diferencias entre distintas
razas pueden deberse a que los hábitos alimenticios de la población negra
se hayan subestimado en el estudio o a que no se hayan evaluado con
efectividad determinados aspectos de la investigación. Por lo tanto, es
necesario realizar nuevos estudios que analicen esta relación entre
televisión y sedentarismo por un lado y riesgo de cardiopatía y diabetes
por otro en hombres de raza negra.
DIETA POCO SALUDABLE
Demasiada pizza y poca ensalada en el plato de los adolescentes
Somos lo que
comemos, y parece que los jóvenes de hoy quieren imitar el estilo de vida
estadounidense, véase: comida rápida, poca fruta y menos verdura. Según
los resultados de un estudio, la dieta escolar es muy poco saludable, algo
en lo que también se insistirá en el tercer simposio internacional bienal
'Cinco al día' que comenzará mañana en Berlín.
La ingesta
reducida de frutas y verduras da lugar a un mínimo de 2,7 millones de
muertes al año en todo el mundo, según el Informe sobre la salud en el
mundo 2002. Además de prevenir las patologías crónicas, una ingesta
adecuada de frutas y verduras corrige las carencias nutricionales y
aumenta la resistencia a las enfermedades infecciosas.
A pesar de las recomendaciones a nivel internacional y que muchos estados
hacen sobre la alimentación, los jóvenes que comen en las cafeterías o
bares cerca de sus colegios suelen consumir más pizzas que verdura, según
los resultados de un estudio, publicado en Preventive Medicine, sobre la
alimentación de los escolares.
«Estimamos que como media los estudiantes consumieron unos 26 gramos de
grasas totales en el horario escolar, un 30% más que los 20gr
recomendados, y un 14% más de las grasas saturadas aconsejadas», comenta
James F. Sallis, doctor de la Universidad de California en San Diego
(Estados Unidos).
Después de valorar la alimentación de los escolares de 24 institutos de
San Diego, se calculó la cantidad de grasas totales y saturadas servidas
en los desayunos y almuerzos de bares del entorno, en los menús a la
carta, en la comida comprada en tiendas y en las bolsas traídas de los
hogares de los estudiantes. También se realizaron entrevistas a los
escolares sobre su elección diaria de menús.
Alimentación a la carta, la mejor opción
Los bares o cafeterías son las que proporcionan más alimentos grasos a los
estudiantes (31,1gr en los almuerzos y 14,4gr en los desayunos), a éstas
les siguen la comida que los propios escolares se llevan al instituto (una
media de 20gr de grasa), y por último cuando la comida es a la carta la
media de grasa es de 13,1gr.
Las guías sobre alimentación recomiendan comer 65 gramos de grasa al día.
Estudios previos han sugerido que los estudiantes toman un 33% de su
alimentación en el colegio, lo que significa que sólo deberían consumir
20gr de grasa en su dieta diaria escolar.
«Creemos que los estudiantes pueden elegir la opción con mayor contenido
graso, la pizza sobre la ensalada del chef, durante su almuerzo en el bar,
lo que hace que el almuerzo tenga un 30% más de calorías provenientes de
las grasas», comenta el Dr. Sallis.
«Para nuestra sorpresa las bolsas de los estudiantes tenían poca grasa.
Esto hace pensar que los chicos están eligiendo sabiamente cuando ellos
empaquetan su almuerzo», añade Michelle Zive coautora de la investigación.
También se observó una relación entre el nivel económico y los alimentos
cuando se tomaban a la carta, de tal manera que los estudiantes más pobres
tienen a tomar comidas más grasas.
Los investigadores sugieren que los colegios deberían introducir versiones
de comidas populares con menos grasa, reducir el precio de los alimentos
bajos en grasa, introducir más opciones sanas y supermercados con
alimentos creativos bajos en grasa para reducir el consumo total de
grasas.
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