ENCUESTA DEL MINISTERIO DE SANIDAD
Las mujeres valoran su salud peor que los
hombres
La
mayoría de los españoles valora su estado de salud como 'bueno'
Desciende el número de fumadores en
España
La encuesta detecta un repunte al
alza de la tasa de obesidad
La mayor
parte de los españoles (el 71,3%) valora de forma positiva su estado
de salud, según revela la Encuesta Nacional de Salud 2003. Sin
embargo, esta valoración varía mucho dependiendo de la edad y del sexo
de la persona.
"Lógicamente, la percepción de un
buen estado de salud disminuye con la edad", señala el documento,
que ha entrevistado a más de 28.000 ciudadanos de todas las
comunidades autónomas. En el grupo de individuos mayores de 75 años,
sólo el 40,2% de los hombres y el 28,8% de las mujeres reconoce que su
estado de salud es bueno o muy bueno.
En cuanto al sexo, los hombres
valoran mejor su estado de salud que las mujeres: el 75,7% de los
varones dicen que su salud es buena o muy buena, frente al 67,1% de
las féminas. A pesar de que la ministra ha calificado estas
diferencias de "muy evidentes", considera la valoración positiva
global como una "conclusión satisfactoria", que se mantiene más
o menos estable en los últimos 10 años. También ha destacado la
titular de Sanidad que a la luz de estos datos es el momento de
orientar los sistemas sanitarios hacia la perspectiva de género, ya
que los trastornos crónicos de salud, a excepción del asma, la
bronquitis y el enfisema, son más frecuentes en las mujeres que en los
hombres.
Hábitos de vida
Asimismo ha añadido que muchos de los
problemas de salud que presenta la población española, artritis,
problemas reumáticos, hipertensión arterial o hipercolesterolemia,
entre otros, tienen que ver con hábitos de vida como el sedentarismo,
obesidad, consumo de tabaco y alcohol.
En este sentido, los datos demuestran
que la población fumadora sigue descendiendo en España y, por primera
vez, este retroceso incluye también a las mujeres, que hasta el año
2001 no participaban de esta tendencia a la baja. Si en 1987 un 38,4%
de la población mayor de 16 años (el 55% de los hombres y el 23% de
las mujeres) fumaba, en 2003 esas cifras han caído al 31% (37,6% en el
caso de ellos y 24,7% en el de ellas); lo que refleja, a juicio de la
ministra, "que la población española está abandonando el
tabaquismo".
Por otro lado, en el período 1993-2003
aumentó en nuestro país la incidencia de la hipertensión arterial
(pasando del 11,2% al 14,5%), la hipercolesterolemia (del 8,2% al
10,5%) y la diabetes(del 4,1% al 5,9%), tres problemas crónicos de
gran importancia debido a su papel de factores de riesgo
cardiovascular, primera causa de muerte entre los españoles.
Coincide esta situación con el repunte
al alza del sedentarismo que reflejan los datos. El 54,5% de los
españoles admite que no hace ninguna actividad física en su tiempo
libre (las mujeres son más sedentarias que los hombres en todos los
grupos de edad), mientras que casi el 90% de los menores de 15 años
declara ver diariamente la televisión.
"Con los datos anteriores", apunta la
encuesta, que viene repitiéndose en España desde 1987, "no es de
extrañar que se detecten problemas de obesidad en un 13,6% de la
población mayor de 18 años". Según este informe se trata además de
un problema creciente, tanto en hombres como en mujeres, al que las
autoridades sanitarias quieren poner freno con medidas como la
Estrategia NAOS presentada recientemente por el Ministerio de Sanidad.
Todos al médico
En el último bloque de la encuesta se
dibuja el perfil del uso que los españoles hacen del sistema
sanitario. Según la encuesta, más del 83% de los entrevistados había
ido al médico al menos una vez en los últimos doce meses, lo que
supone una tendencia ascendente tanto en hombres como en mujeres.
También crecen las visitas a urgencias, que superan el 28%, mientras
que sólo el 9% de los ciudadanos tuvo que ser hospitalizado en ese
período.
Crece también el consumo de
medicamentos (el 54,6% había tomado algún fármaco) y una práctica
tan popular como la automedicación, que ha pasado del 11,9% al 16,8&
en la última década.
En la encuesta se abordan también las
diferencias sociales en la cobertura ginecológica, y si la media dice
que más del 63% de las mujeres mayores de 20 se ha hecho alguna vez
una citología, el porcentaje desciende hasta el 59% en las mujeres de
clase baja y sube hasta el 75,5% entre las de estratos sociales
superiores. No ocurre lo mismo con las mamografías, que alcanza al
87,7% de las mujeres entre 50 y 64 años independientemente de su
procedencia social.
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